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lunes, 27 de septiembre de 2010

Te invito

Te invito a una tarde con el sol que cae sobre ti, a un sol que muere sobre nosotros, con la arena tan fria que el único calor son nuestro pechos, con la inmensidad naranja encima de los dos. Te invito a a esa oscuridad que cae cuando muere la tarde y nace eso que no sé describir todavia, con todo tan calmo que la respiración interrumpiría esas palabras de lujúria que dirías sin poner comas. Te invito a que me pongas a prueba de fuego con todas esas cosas que me harías, a que me muerdas la palabras de la boca, a que no me dejes terminar cada frase de afecto. Te invito a que me desconozcas en cada movimiento, a que me vuelvas loco con cada parpadeo, con cada rasguño en mi espalda que no dolerían hasta la mañana después de desperdirte dos semanas después, y sí, por qué no invitarte a quedarte dos semanas en mi cama, para que le pongas nombre a cada uno de mis lunares, a esos que tengo en el pecho, en los hombros y en la cara, que juguemos entre las sábanas desayunando cosquillas, risas y tostadas con café, por qué no. Te invito a esas mañanas de desvelo que te das una vez a las quinientas, de esas que sientes que siempre faltó algo y no sabes qué era antes de las tostadas. Te invito a que no quieras salir de mi cuarto, por esas cosquillas que son tan ricas, que te hacen reir aunque estés cansada de hacerlo, una y otra vez. Cansada. Te invito a que no quieras despedirte dos semanas después, a que te pese poner tres besos en mi mejilla, dos entre mis palabras y un pié fuera de mi. A que después de dos semanas quieras quedarte un mes, y de eso un par más hasta que pierdas la cuenta de cuantos años llevamos haciendo lo mismo y darnos cuenta que las cosquillas saben mejor en una cama más grande que la de aquella tarde con el sol que caia sobre ti y que un sol moria sobre los dos, con la arena tan fria que el único calor eran nuestros pechos.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Sei Parte Di Me

Fué uno de esos dias en que te quedas en la casa de tu pata, conversan, se fuman unos cigarros, se van a comprar café, escuchan música, pelean con flacas y ven el video de una canzone italiana. Extaciados por la melodia y algunos cabellos largos --tengo q aceptar que estoy obsesionado-- fuimos poco a poco viendo cada video del grupo. Claro, poniendo mucho ojo, pero mucho ojo a la protagonista, no importaba mucho la trama del video, era simplemente ella... Vimos un monton de videoclips y al final nos quedamos con uno, con el que empezamos. Y bueno, para haberlo repetido un huevo de veces debe tener elementos buenos y...buenas. Acá esta ese motivo.